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Pedro Pablo de Vinatea y una vida ligada al bádminton

Campeón Parapanamericano mantiene ilusión de clasificar a Tokio 2020 04 Jan 2021
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two men giving a thumbs up on the podium
Pedro Pablo de Vinatea celebra su oro Parapan junto con el entonces presidente del Perú, Martín Vizcarra
ⒸLima 2019
By Laura Couto | For the IPC

El optimismo es inherente a Pedro Pablo de Vinatea. Lo mantuvo durante el tratamiento contra el cáncer, al que finalmente derrotó. También en su camino al oro en los Juegos Parapanamericanos Lima 2019. Y lo conserva ahora mientras sueña con una clasificación para Tokio 2020.

Si bien aun no confirmó su lugar en los Juegos Paralímpicos, el Para badmintonista peruano ya decidió posponer su casamiento, que se iba inicialmente a celebrar en septiembre de este año, fecha para la que están programados los Juegos.

“Mi situación es un poco particular, estoy bien rankeado, pero aun no tengo los puntos que me aseguran la plaza para los Juegos Paralímpicos. Sé que existen invitaciones especiales y queda una competencia, matemáticamente podría clasificarme, pero también es probable que no llegue”, admite.


De Vinatea podría haber sumado puntos para Tokio 2020 de haber disputado el Campeonato Mundial 2019 en Basilea, Suiza. Sin embargo, optó por enfocarse enteramente en Lima 2019, que si bien no puntuaban para los Paralímpicos, sí le otorgaron otro tipo de satisfacción.

“Elegí jugar en mi tierra Perú por todo lo que representaba para mí y para mi país. Así alcancé lo más grande que voy a lograr en mi carrera”, explica quien se consagró campeón Parapanamericano en singles masculino SL3.

“Mi sueño como deportista era ganar la medalla dorada en Lima 2019. Renuncié a mi trabajo, postergué decisiones profesionales y personales todo por este objetivo. Ya tenía una medalla en un Mundial pero aquí tenía una oportunidad única.”



Una pasión desde pequeño

De Vinatea empezó con la práctica del deporte a los nueve años. 

“Lo hacía en todo momento. No tardé en llegar al seleccionado nacional y en ganar medallas para Perú: cinco doradas en Sudamericanos Sub 13 y Sub 15, una plateada en Panamericano Sub 15 y llegué a jugar en la primera división a una edad muy temprana”.

Sin embargo, su carrera deportiva debió postergarse cuando a los 14 años le diagnosticaron un osteosarcoma, un tipo de cáncer agresivo que afecta los huesos. Luego de intentar tratamientos de quimioterapia sin los resultados esperados, viajó con su mamá a Italia a someterse a otros métodos más efectivos, que implicaron incluso la amputación de su pierna derecha. 

Regreso a su primer amor

Afortunadamente, De Vinatea se recuperó y rápidamente ideó un plan para retornar al bádminton. En un comienzo, lo hizo como juez. Obtuvo la certificación internacional e incluso viajó al exterior, pero descubrió que su lugar era dentro de la cancha como jugador.

“No brillaba como árbitro, no me apasionaba. Mi vínculo con el bádminton siempre fue la pasión y la motivación. Entrar a la cancha y pasarla bien, divertirme, correr de un lado al otro, ganarle al contrincante. Como árbitro quería estar cerca del deporte, pero no lo disfrutaba. Además, se necesitan aptitudes que no tengo”, revive. 

Fue en uno de esos certámenes internacionales que le comentaron sobre la existencia del Para bádminton, pero que las competencias eran en países lejanos y no lo sintió como una oportunidad certera y cercana para él. Sin embargo, este deporte le tenía una sorpresa preparada. 

“En 2010 me enteré que había un Panamericano de Para bádminton en Brasil. Estaba en el final de la universidad y tenía más confianza en mí que la otra vez. No lo pensé dos veces y dejé todo: postergué mi tesis, renuncié a las prácticas profesionales y me puse a entrenar, tenía sólo un mes y medio. Quería recuperar mis sueños, aquellos que había perdido años atrás”, rememora. 

Cuando restaban tres semanas para viajar, se le rompe la única prótesis. Lejos de darse por vencido, apeló a la creatividad para repararla como pudiera junto con su ortopedista. Lo único importante era competir en el torneo. Y no se equivocó: ganó la medalla plateada en singles. 

Un año más tarde, se disputó el Mundial en Guatemala y volvió al podio, en este caso, en tercer lugar. 

Revolución del Para bádminton

De Vinatea fue uno de los protagonistas de convencer al público y a los dirigentes deportivos de la región que Lima era la mejor candidata para organizar los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos en 2019. Al confirmarse la sede, pidió que su deporte también formara parte del programa oficial. Tiempo después llegó la otra gran noticia: el Para bádminton también sería Paralímpico por primera vez en los Juegos de Tokio. 

Aprovechando este impulso, De Vinatea consiguió canchas, plumas y raquetas, y convocó a otras personas con discapacidad a que se sumaran a su pasión. Primero fue un día a la semana, luego dos, más tarde tres hasta llegar a tener turnos rotativos de entrenamiento. 

“Empecé hace diez años con este deporte y hoy casi somos potencia: tenemos campeona mundial, medallas en mundiales, somos el segundo país más grande de Sudamérica, hay más de 40 jugadores entre los rankings de todas las categorías, fue el más triunfante en Lima 2019 y, de acuerdo con mi opinión propia, es el más exitoso de Perú”. 

“El Para bádminton nos ha cambiado la vida. Somos conocidos, damos un mensaje a todos y la gente nos escucha. Esta visibilidad es importante, los resultados no son sólo deportivo, sino que hemos tenido más impacto incluso”.