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Jefinho, el crack que ganó todo y quiere más

A los siete años perdió la visión a causa de un glaucoma; hoy es uno de los mejores jugadores de fútbol 5 del mundo 22 Feb 2020
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a male blind footballer
Jefinho es considerado uno de los mejores jugadores del mundo
ⒸGetty Images
By Santiago Menichelli | For the IPC

China gana 1-0 y revertirlo no será nada fácil. Son las semifinales de los Juegos Paralímpicos Río 2016. El Centro Olímpico de Tenis es un hervidero de gente vestida de verde y amarillo que brega por la magia de los brasileños. 

El reloj marca 18 minutos con 55 segundos del primer tiempo cuando Jefinho pisa la pelota en tres cuartos de cancha. Enfrente suyo, el primer defensor. Le hace una finta por izquierda y se filtra en la última línea de resistencia. Mueve la pelota de un pie al otro con tanta velocidad como elegancia.

“¡Uno más!”, se escucha. Entonces, hace la diagonal y se saca de encima al último rival. “¡Ahora dispara!”, le pide el guía. Jefinho cumple: gol. El primero de los dos que marcará ese día para darle a Brasil el pase a la final.

Si hablaran, las callecitas de la calurosa Candeias, en el estado de Bahía, dirían que ese galope ya fue inventado, que un niñito de cinco o seis años solía hacer esa misma jugada pero descalzo y con un trapo disfrazado de pelota.

Cualquier cosa podía transformarse en un balón durante la infancia de Jefinho. Cuando su mamá entraba en la casa y lo veía patear dentro del comedor, inmediatamente le gritaba que parara. Él no le hacía caso y entonces la madre se lanzaba a la persecución. El niño aplicaba toda su destreza para correr alrededor de la mesa y entre las sillas, pero no soltaba esa pelota por nada del mundo. 

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Brazilian vision impaired football dribbles the ball past Argentinian defenders
Jefinho en acción en un clásico frente a Argentina ⒸGetty Images

Tampoco la soltaría en la final de los Juegos Paralímpicos contra Irán. A siete segundos del oro, Brasil se impone por la mínima diferencia. Tiro libre a favor y la pelota cae en sus pies. Esto ya lo ha hecho antes: debe escapar como aquella vez que había roto un jarrón y su madre lo acechaba acelerando como nunca. Esconde la pelota, es el dueño del tesoro. Suena el silbato. Es oro una vez más.

“Jugando al fútbol es cuando mejor me siento. Dentro del campo de juego me siento totalmente independiente, pudiendo hacer lo que quisiera”, confiesa Jefinho. Su felicidad es la de ser profesional en aquello que tanto ama. Dentro de los límites de aquel rectángulo verde, él lo ve todo. 

GANÓ TODO Y QUIERE MÁS

Jeferson da Conceição Gonçalves tiene 30 años y juega en la Selección de Brasil de fútbol 5 desde que tenía 17. Ganó el oro en todos los títulos importantes que disputó: Beijing 2008, Londres 2012 y Río 2016. También se coronó en los Campeonatos Mundiales Inglaterra 2010, Japón 2014 y España 2018. El sinfín de galardones se completa con trofeos continentales y nacionales.

“La motivación es siempre querer algo más. Cada competencia tiene un gusto diferente, nunca es igual a la que pasó. Claro que celebramos cada vez que conquistamos una medalla de oro, pero apenas terminada comenzamos a pensar en lo próximo que tenemos. El pasado ya pasó. La historia está ahí para ser contada y la intención es cada año seguir escribiendo más páginas en ella”, declara el futbolista.

Tras haberlo ganado todo con la camiseta verdeamarela, Jefinho continúa con las mismas ganas de siempre de ser protagonista de grandiosas hazañas: “No es casualidad que Brasil sea tetracampeón Paralímpico y tenga varios títulos mundiales. Nuestro equipo, tanto los jugadores como la comisión técnica, en cuestiones de organización y apoyo estamos muy bien preparados”. 

“Sabemos que somos uno de los mejores y candidatos al oro, pero eso no se nos sube a la cabeza. Por el contrario, nos deja con más voluntad todavía de trabajar para entrar al campo de juego y mostrar nuestro fútbol”. 

Su preparación para Tokio “comenzó hace cuatro años, cuando terminamos nuestra participación en Río 2016”.

SUS EJEMPLOS Y SER UN EJEMPLO 

Aquel al que muchos llaman “el Pelé Paralímpico” tuvo dos grandes modelos a seguir dentro del fútbol y pudo conocerlos a ambos.

“Conocí a Ronaldinho Gaúcho, uno de los mejores de la historia. Y dentro del fútbol 5 también tuve referencias como Mizael Conrado, hoy presidente del Comité Paralímpico Brasileño. Cuando llegué a la Selección, él todavía era jugador. Me reflejé en esas personas y pude realizar mi sueño de representar a mi país mundo afuera”.

“Soy un atleta profesional y a eso me dedico las 24 horas del día. En mi tiempo libre tengo algunos pasatiempos, como la música. Me gusta tanto escuchar como tocar; toco el teclado. Y también trabajo en la Prefectura de mi ciudad”, relata.

“No me formé, no fui a la facultad, pero pienso hacer algo en el área de la administración, de las finanzas, la economía. Debido a la vida agitada del deporte, por el momento es un poco inviable”.

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Jefinho controls the ball with two Iranian defenders chasing him
Jefinho maneja el balón ante la marca del defensor iraní ⒸGetty Images

Quiere compartir todo lo que ha aprendido dentro y fuera de la cancha para “ayudar a los jóvenes, niños y adolescentes de mi ciudad, para que ellos encuentren un buen camino”. 

“Para mí es maravilloso ser un ejemplo para jóvenes o niños. Es algo que nunca imaginé, pero me siento muy orgulloso. Es señal de que hice un buen trabajo hasta aquí como atleta profesional”, reconoce satisfecho.

“El deporte nos enseña muchas lecciones que llevamos a la vida misma. Una de ellas es el respeto. Se aprende a respetar a quien está a tu alrededor, a convivir en grupo y que las personas son diferentes unas de las otras. Aprendemos a ganar y a perder, y eso es muy importante, porque en la vida también tenemos victorias y frustraciones y tenemos que saber lidiar con todas esas cuestiones”.

Por haberlo experimentado en primera persona, Jefinho sabe que el fútbol puede ser un gran transmisor de valores y que en Candeias o en cualquier parte de Brasil o el mundo hay niños a los que puede mejorarles la vida. 

“El fútbol, para mí, lo es todo. Sin el fútbol yo no sería quien soy hoy. Soy una mejor persona gracias al deporte y tengo lo que tengo hoy gracias al fútbol 5”.

EL ESFUERZO ES SU SEXTO SENTIDO

“Pareciera tener un sexto sentido, porque no tiene que concentrarse en sus habilidades. Simplemente están ahí”, aseguró alguna vez Keryn Seal, excapitán de la Selección de Inglaterra, refiriéndose al número 7 de Brasil. 

Para Jefinho, sin embargo, “la cuestión del traslado de pelota es entrenamiento, simplemente. Claro que adquirimos eso desde que somos niños. Con 10 u 11 años comencé a entrenar la conducción de pelota, el pase, la finalización. Todo eso se practica desde muy temprano y se termina mejorando. Debido a mis características, he desarrollado más algunas facetas que otras”.

En definitiva, el único sexto sentido es su propio esfuerzo. “Me gustaría ser recordado como un atleta que dio lo mejor que tiene, que se esforzó mucho, se superó y consiguió realizar sus sueños dentro del deporte. Sé que la vida en sí no es fácil, y gracias a trabajar mucho y dedicarse, uno termina venciendo. Cuando termine mi carrera, quisiera poder influenciar a otros a seguir en este camino y haber servido de ejemplo también a otros jugadores de fútbol 5”.