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Angélica Bernal se mantiene ocupada antes del US Open

Tenista colombiana en silla de ruedas vive con una visión a largo plazo, y ya planea su carrera más allá del deporte 07 Sep 2020
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a female wheelchair tennis player clenches her fist on the court
Angélica Bernal se llevó el oro en singles en los Juegos Parapanamericanos Lima 2019
ⒸLima 2019
By Monica Escolar Rojo and Michael Beattie for ITF

Entre entrar en el top 10 de la clasificación mundial de tenis en silla de ruedas, estudiar para obtener un título universitario, entrenar a la próxima generación de jugadores de tenis en silla de ruedas, hacerse viral en redes sociales con su perro y prepararse para su debut en un Grand Slam, la colombiana Angélica Bernal sabe cómo mantenerse ocupada.

Por primera vez en su carrera, la joven de 25 años recibió una invitación directa para el sorteo del US Open 2020 como la número 10 del mundo y se enfrentará a las mejores jugadoras del circuito en Flushing Meadows a partir del jueves (10 de septiembre), su primer torneo desde que llegó a la final del Abierto de Arizona.

Es un paso más hacia sus objetivos a corto plazo de volver a los grandes torneos como una de las ocho mejores jugadoras del mundo, y ser una de las sembradas en sus terceros Juegos Paralímpicos, que se disputarán el año que viene en Tokio. Pero Bernal vive su vida con una visión a largo plazo, y ya planea su carrera más allá de sus días como tenista.

 

“Cuando empiezas una carrera deportiva, tienes que trabajar cada día por un sueño”, dijo Bernal. “Con determinación y trabajo duro, a largo plazo, verás los resultados. Desde que empecé a jugar al tenis en silla de ruedas hace 14 años, he trabajado muy duro y tengo la determinación de ganar”.

Bernal nació sin su pierna derecha y ha usado una prótesis desde que tenía dos años. Amante del deporte gracias al estímulo de su padre, había probado el fútbol, el patinaje sobre ruedas y el baloncesto antes de una experiencia que le cambió la vida en una clínica para jóvenes atletas con discapacidades físicas dirigida por Aad Zwaan, antiguo entrenador de la leyenda del tenis en silla de ruedas Esther Vergeer.

“Después de la clínica, me convenció para que siguiera jugando”, dijo Bernal, que en ese momento tenía 11 años. “Al principio, mis padres y yo no estábamos convencidos de usar la silla de ruedas, pero una de mis tías es entrenadora de tenis y directora del lugar donde organizaron la clínica, y me enseñó a usarla. Dos meses más tarde, jugué en un campamento juvenil en Argentina y me fue muy bien. Volví muy entusiasmada y empecé a jugar más”.

Bernal se hizo rápidamente un nombre en el deporte, ganando una medalla de bronce en los Juegos Parapanamericanos Guadalajara 2011, en México, y representando a Colombia en los Juegos Paralímpicos Londres 2012, todo ello antes de cumplir 18 años.

“Los Juegos son súper especiales”, admitió Bernal, que también jugó en los Juegos Paralímpicos Río 2016. “Tienes todo el apoyo de tu país y de otros atletas. Compartes las habitaciones, compartes el restaurante. Entrenamos duro para ganar, pero el apoyo de la gente lo hace más especial”.

Tras haber ganado plata en dobles en los Juegos Parapanamericanos Toronto 2015, en Canadá, Bernal finalmente alcanzó el primer escalón del podio cuatro años más tarde en Lima, Perú, venciendo a la chilena Macarena Cabrillana 6-2 6-2 en el partido por la medalla de oro en singles, su victoria más preciada hasta la fecha.

“En Toronto había perdido en la segunda ronda en singles”, recuerda Bernal. “Tuve una temporada increíble en Europa, y estaba demasiado confiada. No pude controlar la presión".

“El tenis es un deporte a largo plazo. Cuando juegas un torneo y solo te concentras en el resultado, te quedas estancado. Debes trabajar todos los días y los resultados vendrán más tarde. Es la clave del éxito".

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Angélica Bernal holding her Lima 2019 gold medal
Angélica Bernal fue coronada campeona Parapan en Lima 2019 Ⓒ Lima 2019

 

“En Lima había trabajado muy duro desde el punto de vista psicológico. Jugué paso a paso, punto por punto. Me esforcé mucho y me concentré tanto que no me di cuenta de que había ganado la medalla de oro...Pero cuando tuve la medalla, estaba eufórica".

“Cuando juegas para Colombia, representas a millones de tus compatriotas. Eres una embajadora de tu país y representas los mejores valores de la nación. En los últimos años, he mejorado mi nivel, así que quiero estar lista para Tokio 2020”.

Colombia ha sido fuertemente golpeada por el COVID-19 y el entrenamiento ha sido duro durante la pandemia. Pero Bernal ha mantenido su preparación lo mejor posible para el regreso del Tour de Tenis en Silla de Ruedas en septiembre, combinado con sus estudios universitarios.

“Me levanto muy temprano para entrenar”, dijo Bernal. “Mi rutina de entrenamiento se divide en tres partes: tenis, entrenamiento físico y trabajo en el gimnasio seguido de fisioterapia, luego voy a la universidad y hago mis tareas. Estoy estudiando para obtener un título en relaciones internacionales y política".

“Hasta hace un par de semanas estaba viviendo en una pequeña ciudad a dos horas de Bogotá, y entrenaba en una cancha privada. Estuve allí durante un mes. Ahora estoy en Bogotá y estoy entrenando en una cancha a una hora de Bogotá. Todavía hay restricciones [de COVID] en Colombia”.

Afortunadamente, las restricciones no han impedido que Bernal se entrene con la ayuda de su perro Lucky, que ha saltado a la fama por su exigente rutina de entrenamiento. Un éxito viral, Lucky ha salido junto con Bernal en sus apariciones televisivas en casa.

“Lucky es un perro guía”, dijo Bernal. “Viaja conmigo, viene conmigo al gimnasio, a todas partes. Durante la cuarentena, empecé un nuevo ejercicio con su pelota, y él me observaba. Un día le tiré la pelota y me la devolvió varias veces, así que empecé a entrenar con él”.

Como si sus aspiraciones de tenis en silla de ruedas y de universidad no fueran suficientes, Bernal ha pasado la última década sentando las bases para la próxima generación de jugadores de tenis en silla de ruedas. Después de comenzar a disfrutar de algunos éxitos en su propia carrera, en 2010 ella y su familia fundaron 'Semillas sin Barreras', una escuela de tenis que ofrece entrenamiento de tenis en silla de ruedas a niños y adolescentes con discapacidad en Bogotá.

El tenis es mi pasión, mi trabajo y mi estilo de vida. Quiero demostrar a los deportistas con discapacidad que no hay límites ni barreras, solo están en nuestra mente.

“Mis padres, mis entrenadores y yo pensamos que era una buena idea crear un lugar para dar una oportunidad a los niños con discapacidad que no conocen el deporte Paralímpico, no tienen los recursos o no tienen acceso a un centro deportivo”, explicó Bernal. “Les doy las sillas de ruedas que ya no uso y raquetas para empezar a entrenar. A veces, recibimos donaciones de familiares y amigos".

“Al principio, solía entrenar a los niños con mi padre, pero cuando empecé a viajar más, mi padre no pudo entrenarlos a todos. El Instituto Deportivo de Bogotá nos envió un entrenador para entrenar a los niños, así que si yo no estoy en Bogotá, la escuela permanece abierta".

“La idea es crear un Centro Paralímpico en Colombia y que las personas con discapacidad sean autosuficientes en la sociedad. En 12 años, seis niños han formado parte del equipo juvenil colombiano”.

Uno de esos chicos es Sebastián Díaz, de 22 años y la pareja de dobles mixtos de Bernal. Juntos ganaron el título nacional de dobles mixtos el año pasado. 

“Nos conocimos en mi centro de prótesis y lo invité a participar”, dijo Bernal. “Quería jugar al tenis, y Semillas sin Barreras fue el primer paso. Una vez que alcanzas un cierto nivel, empiezas a entrenar con el entrenador regional, y luego con el nacional. Ahora es mi compañero de dobles mixtos - el deporte también le cambió la vida”.

Aunque Bernal todavía tiene muchos años por delante en el Tour, ya ha comenzado la planificación de su carrera una vez que cuelgue la raqueta. Con su título y la experiencia con Semillas sin Barreras, espera avanzar en una carrera en la administración deportiva, otro objetivo a largo plazo para la número 10 del mundo.

“Quiero trabajar para el deporte colombiano y el deporte Paralímpico”, dijo. “Me encantaría trabajar en una organización internacional para el deporte Paralímpico. Últimamente me he dado cuenta de que esas grandes organizaciones pueden hacer verdaderos cambios, ya sean organizaciones no gubernamentales o las Naciones Unidas, por ejemplo".

“El tenis es mi pasión, mi trabajo y mi estilo de vida. Me encanta jugar, ayudar a los demás con Semillas sin Barreras y compartir mi pasión. Quiero demostrar a los atletas con discapacidad que no hay límites ni barreras - sólo están en nuestra mente”.