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Tamara Leonelli, a por todas en Tokio 2020

Jugadora chilena de tenis de mesa se prepara para su debut Paralímpico después de obtener título Parapanamericano en Lima el año pasado 15 Sep 2020
Imagen
a female wheelchair table tennis player punches the air in victory
Tamara Leonelli fue la primera campeona de Lima 2019
ⒸChilean Paralympic Committee
By IPC and Tokyo 2020

“Clasificar para los Juegos Paralímpicos había sido mi mayor objetivo desde que empecé a jugar. Fue la mejor sensación que he sentido en mi vida. Ciertamente va a ser algo que permanecerá para siempre en mi mente y en mi corazón”.

Así se expresa la jugadora de tenis de mesa de chilena Tamara Leonelli cuando le preguntan por su próxima participación en sus primeros Juegos Paralímpicos. La deportista se clasificó para Tokio 2020 tras ganar su categoría en los Juegos Parapanamericanos en Lima en agosto del año pasado.

La joven de 23 años fue una de las atletas que participó en el Relevo de 24 horas en vivo en la cuenta de Instagram de Paralympics, con motivo de la celebración de un año para los Juegos Paralímpicos Tokio 2020, dentro de la campaña #WaitForTheGreats.

"Para mí es un orgullo. Lo soñé tantas veces… es un sueño cumplido. Creo que nunca había sentido una emoción tan grande”, asegura la chilena sobre su medalla y clasificación.


 

Leonelli nació en Temuco, en el sur del país, con espina bífida, una malformación congénita en que una parte del tubo neural no se forma o no se cierra adecuadamente, lo que produce defectos en la médula espinal y en los huesos de la columna vertebral.

Gracias a su proceso de rehabilitación llegó al deporte. Probó el baloncesto en silla de ruedas, el tenis en silla de ruedas, el atletismo y la natación, hasta que fue el tenis de mesa lo que la cautivó definitivamente. Al año ya estaba compitiendo internacionalmente; a los dos años ya poseía medallas de oro en eventos junior; y a los cuatro conquistó su primer título Parapanamericano. Hoy es la número 13 del mundo en clase 5, una de las categorías que compiten en silla de ruedas.

“Con el tenis de mesa fue amor a primera vista. Me gusta que se pueda entrenar más en solitario. No me gustaban los deportes colectivos. El tenis de mesa me encantó 'al tiro'”, explica.

Después de sus primeros éxitos deportivos, Leonelli abandonó su ciudad natal y se trasladó a Santiago de Chile, donde entrena con la selección nacional. Fue su pasión por el deporte lo que la impulsó a realizar el esfuerzo de combinar entrenamientos con sus estudios universitarios en psicología mientras vivía lejos de la ciudad de su familia.

“Yo creo que lo más importante es tener las ganas. Hay que atreverse a intentarlo. Si te va mal, te va mal. Si te va bien, lo ganas todo. Hay que tener las ganas que funcione”, afirma.

Sobre el aplazamiento de los Juegos Paralímpicos, cree que se tomó la decisión correcta, aunque al principio le costó aceptarlo.

“Cuando anunciaron el aplazamiento, fue terrible. Se me cayó el mundo. Pero luego empiezas a pensar como persona más que deportista. Es lo que había que hacer por el bien de todos. Luego traté de verle el lado positivo. Tenemos un año más para trabajar. Con mi equipo, estamos intentando aprovecharlo al máximo posible”, argumenta.

En el año que falta hasta los Juegos Paralímpicos, la atleta espera poder mejorar aspectos como el control de los nervios. Pero se enfrenta al tiempo extra con ilusión.

"Amo entrenar, trazarme objetivos y trabajar para conseguirlos. Haremos más y mejores cosas para prepararnos. Vamos a dar la vida, como en cada partido que jugamos”, afirma convencida esta atleta que después de Tokio 2020 ya sueña con hacer un buen papel en los próximos Parapanamericanos, que se celebrarán en su país, en Santiago de Chile, en 2023.